Cosas divertidas y especiales de nuestro viaje por el Sudeste Asiático

Todo el mundo que lo prueba, se engancha. Todo el mundo que empieza a viajar (que no es lo mismo que irse de vacaciones…) no quiere parar. A nosotros nos ha pasado, sólo hay que ver que de 6 meses que nos íbamos, la cosa tiene pinta de que acabará siendo casi dos años.

Visitando los países del Sudeste Asiático por los que hemos estado, nos hemos enamorado de muchas cosas. Aún nos quedan por ver de esta zona del mundo Filipinas, Myanmar, Timor Oriental y Brunei; y de Malasia e Indonesia vimos solo una parte (Indonesia da para un viaje en sí misma), pero ya tenemos ganas de volver a algunos de los sitios que hemos visitado.

De un viaje como el que hemos vivido, nos llevamos muchas cosas buenas (y algunas para olvidar, pero pocas), y muchos recuerdos especiales. Con un viaje así aprendes mucho, vives mucho, ves mucho. Y te llevas recuerdos de todo los colores, olores, sabores y tipos.

Mucha gente nos pregunta:¿Qué es lo que más os ha gustado? ¿Qué país es el que preferís de todos? Es muy difícil elegir, por no decir imposible. La verdad es que no sabemos qué decir, así que preferimos contar algo especial de cada país:

  • Tailandia: Sentirnos como en casa, ver que aún siendo tan turístico, aún es muy barato para muchas cosas, que es fácil salirse del camino trazado, pasar más de tres meses…
  • Malasia: Empezar a hacer Couchsurfing y recorrer pocos sitios pero disfrutarlos un montón.
  • Singapur: Es como un oasis occidentalizado en medio del caos asiático. Pero a parte de eso… poco más, por lo menos por nuestra parte.
  • Vietnam: Comprar la moto y recorrer todo el país.
  • Laos: “Desaparecer” del mundo en Thakek, sólo roca y nosotros (y algún parásito intestinal…) Y que es un país que aún es muy auténtico en muchos aspectos.
  • Camboya: Sonamos poco originales, pero que le vamos a hacer. Angkor es muy especial. Además, con Camboya no tuvimos todo el buen feeling que nos hubiera gustado…
  • Indonesia: El autostop para cruzar toda Java. Un reto que nos marcamos sin querer y que nos encantó cumplir!

Algunas de las cosas más especiales o de los recuerdos más chulos que nos llevamos son estos:

  • Sentirnos millonarios al sacar dinero del cajero en países como Vietnam, Laos o Indonesia. ¡Llegamos a sacar 8 millones!

  • Los quebraderos de cabeza cuando estábamos a punto de dejar un país, para gastar todo el dinero y que no nos quedara moneda de allí (o cuando calculábamos la última vez que sacábamos del cajero… siempre nos quedábamos cortos…)
  • Crema solar y antimosquitos gratis encontrados en los hostales, caducados de poco tiempo u olvidados. La gente deja muchas de estas cosas por verlas caducadas, aunque sea de poco tiempo. Gracias a ello, esos dos productos (muy necesarios por aquí) han sido gasto 0 para nosotros.
  • Comer en el Mcdonalds era lo caro, mientras que en países occidentales suele ser la opción cuando queremos comer fuera y no gastar mucho.
  • Odiar la mochila por su peso. ¡Y pensar que salimos de España pensando que íbamos super ligeros! Pero entre que siempre acumulas cosas nuevas, y que, por lo menos la mochila de Rober está ya vieja y ya no tiene bien el armazón para que se coloque bien en la espalda… El caso es que sentíamos que cada vez pesaban más. Fue un gusto poder dejar gran parte del peso en Bangkok, y viajar por Indonesia mucho más ligeros!

  • Las maneras más impensables de cargar todo tipo de medio de transporte: motos, coches, pick ups, buses, camiones…
  • Aprender lo básico en cada idioma, y al dejar un país y entrar en uno nuevo, los primeros días siempre dábamos las gracias en el idioma de antes, o decíamos hola mezclando ambos idiomas.
  • Separarnos durante una semana… después de tantos meses las 24 horas del día juntos, echarnos un poco de menos no estuvo mal.
  • Cada vez que cambiábamos de país, darnos cuenta de que, aunque se parecen entre ellos, tienen sus diferencias. Desde Europa pensamos que por aquí todos se parecen a los chinos. Ir de Tailandia a Malasia es un gran cambio, unos budistas, los otros musulmanes. Ver las tres culturas conviviendo en Malasia. Ver como Indonesios y Malayos se parecen bastante, pero cuando te fijas, ves grandes diferencias!
  • Vespas por todas partes

  • Comprarnos el ukelele
  • Los talleres de motos en muchos de los países. ¿Cómo encuentran algo en este desorden?
  • Tumbarse en una hamaca a ver ponerse el sol.
  • Jugar con los gatos

  • Las experiencias del autostop. Este medio de transporte lo usa mucha gente cuando viaja, asi que no somos unos grandes descubridores, pero las experiencias son subjetivas, y por eso son especiales. Nosotros hemos aprendido mucho sobre la paciencia, la confianza, la insistencia…
  • La barba de Rober. 5 meses sin afeitarse, hasta que para hacer todo el papeleo para la visa de Nueva Zelanda se la tuvo que quitar.

  • Conocer a otros viajeros y escuchar sus historias. Y a gente viviendo en estos países y que te cuentan sus experiencias y la diferencia entre vivir aquí y vivir en Europa.
  • Nuestra afición creciente a los mercados.

  • Como molan nuestros pasaportes. Aunque es una fastidio que por lo de Nueva Zelanda tuvimos que hacernos unos nuevos, y los sellos del viaje están divididos en dos pasaportes…
  • Con el paso de los meses te das cuenta de que tu capacidad de sorpresa y asombro se reduce, y aunque intentas no perder la curiosidad, las cosas ya no te llaman tanto la atención y te sientes como si llevaras años en estos países.
  • Escalamos menos de que teníamos pensado/soñado. Eso hizo plantearnos hasta que punto valió la pena cargar con todos los trastos. De todas formas, lo bueno de cargarlo es que no te gastas un duro allá donde vas, porque no tienes ni que alquilar ni comprar nada. Y ahora lo tenemos todo para usarlo en Nueva Zelanda como locos!
  • Movernos en moto, tanto comprada como alquilada…como mola.

  • Todo lo que implica limpieza/comodidad… viajando te das cuenta de que nuestros estándares pueden variar y no por ello vivimos peor…
  • El tema que se conoce como “ser educado” es muy relativo. En occidente se riñe a los niños que comen con la mano… hay países y lugares donde es lo normal. O tirarse un erupto después de comer…
  • La imagen que nos crean desde los medios de comunicación acerca de lo que es la religión musulmana es muy falsa…
  • Indios, musulmanes, árabes, budistas, cristianos… hemos conocido de a poquito muchas culturas nuevas para nosotros.

  • Los batidos de frutas naturales y el zumo de caña de azucar
  • Que hasta en un viaje como este, con experiencias esperándote a la vuelta de la esquina cada día, hay momentos que te aburres, y mucho!
  • Fuimos incapaces de probar el durian, olía demasiado mal… pero a cambio probamos muchas otras frutas nuevas y muy ricas.
  • Comida deliciosa si, pero había cosas que no quisimos ni probar: bichos, vísceras de animal

  • Todo el mundo que viaja por aquí lo dice, y nos arriesgamos a ser pesados y repetitivos, pero… la comida. Mmmm, nos relamemos, y ahora nos comeríamos hasta la sopa mas simple del puesto mas simple de una calle de Bangkok. Y comer sopa de noodles para comer y para cenar, durante varios dias seguidos, pues tampoco esta tan mal. Lo de la variedad en la comida esta sobrevalorado.

  • Nos ha encantado hacer Couchsurfing en Malasia y en Indonesia (en los demás países no pudimos). Con algunos de nuestros anfitriones apenas hemos mantenido relación, y con otros solo hablamos de vez en cuando por facebook, pero con Adida, la chica que nos alojó en Kuala Lumpur (curiosamente, la primera persona que nos alojó en el viaje), tenemos muy buena relación, seguimos hablando con frecuencia, y estamos deseando volver a verla. Ahora ella está en Europa, de viaje indefinido, pero no dudamos en que volveremos a encontrarnos. Con otros, aunque ahora hablemos poco, el tiempo que pasamos juntos fue muy especial. Penang, Melaka, Cameron Highlans, Yogya, Wonosobo… Una de las mejores cosas fue las diferentes comidas que probamos gracias a ir con la gente del lugar. Muchas de esas cosas no se nos hubieran ocurrido pedirlas si no hubiera sido por ellos. Y las veces que les cocinamos tortilla de patata o torrijas, les encantaba!

  • La gracia que les hacía a muchos de los Malayos cuando nos preguntaban por nuestro nivel de tolerancia al picante, les decíamos “muy poquito”, nos pedían algo, les decíamos esto es mucho, y se reían y decían, “tenéis nivel de tolerancia de bebé”
  • El cambio de Singapur a Vietnam. Orden vs Caos.
  • Las mini mesitas de los puestos callejeros en Vietnam, donde las piernas no nos cabían

  • Comprar la moto en Vietnam. Pensat y fet! Era algo que sabíamos que existía como opción, pero la habíamos descartado por llevar mucho equipaje. Pero al llegar a Ho Chi Minh, y hablar con nuestros amigos David y Sandra, que iban unos días por delante nuestro en la ruta, y se habían comprado una moto… Las dudas nos duraron muchos minutos, enseguida estábamos mirando anuncios, y en dos días compramos a la Burrita! La disfrutamos mucho, y ahora con el tiempo nos encanta recordarlo, pero al final del viaje por el país, acabamos odiando la moto! (solo un poco…) nos dolía el culo, íbamos de barro hasta las cejas, pasamos frío y nos mojamos, pero al final fue una experiencia muy chula.

  • Carreteras solo para nosotros en la Ho Chi Minh Road. Y la cara de los aldeanos al vernos por allí.

  • Aquel templo de colorines en mitad del Delta del Mekong en Vietnam. Y las monjas que nos invitaron a comer como si fueran nuestras abuelas, enfadándose si no nos lo comíamos todo.

  • La experiencia de pasar una noche en casa de Mama Lili, en Sapa, Vietnam.
  • El cambio entre Vietnam y Laos; casi con la misma superficie los dos países, uno con 80 millones de habitantes, el otro con 8.
  • El buffet libre de Luang Prabang. Por menos de un euro, come todo lo que consigas ponerte en el plato.
  • Los 10 días de escalada en Thakek, sin internet, de colegueo, escalada y relax. Aunque estuvimos malos de la tripa los dos durante un par de días, nos hubiera encantado quedarnos más tiempo.
  • Encontrar el año nuevo tailandes de casualidad en Bangkok cuando fuimos a renovar los pasaportes. ¡Guerra de agua!
  • Al ir al hospital en Bangkok para hacernos las pruebas médicas que nos pedían para el visado de Nueva Zelanda, lo primero que vimos al entrar fue…un McDonalds! El mejor restaurante que puedes poner dentro de un hospital para fomentar la vida sana…
  • El mercado de Chatuchak en Bangkok. Que pasada de sitio!
  • Las cartas que llevamos escritas en Thai y en Khmer para hacer autostop. La de Camboya no la llegamos a usar, pero la Thai si, y mola verlas pegadas en el diario y saber lo que pone.

  • El cambio de rumbo que tomó todo cuando, estando en Laos, decidimos probar suerte, irnos a Bangkok, renovar nuestros pasaportes y aplicar para la Working Holiday Visa de Nueva Zelanda. Cambiamos el itinerario, pasamos un mes en Bangkok y alrededores de puro relax, escribiendo y sin hacer nada (más que preparar las cosas para aplicar para el visado). Y durante ese mes, tuvimos que salir de Tailandia para conseguir alargar el visado, y acabamos llegando a un pueblo en la frontera con Myanmar, donde descubrimos que todavía quedan lugares auténticos en el país de las sonrisas!
  • El plan era del viaje era, después de Camboya, volar a Myanmar, y acabar pasando dos meses en el norte de Tailandia. Mantuvimos ese plan hasta que todo estuvo listo con la Working Holiday Visa. Cuando fuimos a dejar Bangkok para ir a Camboya, dándole vueltas a cómo hacerlo todo para cuadrar fechas y visados, estábamos muy indecisos. Llegaba la época de lluvias, y sabíamos que no era en absoluto la mejor para ir a Myanmar. Muchos viajeros nos habían dicho que yendo ahora, estaríamos obligados a viajar mucho en tren, porque las carreteras se ponen en muy mal estado., y eso implicaba darle nuestro dinero al estado (porque los trenes son propiedad del estado), lo cual no nos hacía ninguna gracia porque no queríamos fomentar la dictadura que hay en el país… Estando en la estación de trenes de Bangkok, esperando para ir a la frontera con Camboya, se nos ocurrió una idea. Sacamos la guia y echamos un vistazo… ¿y si vamos a Indonesia? Ahora es la temporada buena. En un principio la habíamos descartado por evitar en lo máximo los aviones, que es lo mas caro, pero ahora, sabiendo que iríamos a Nueva Zelanda a trabajar, no pasaba nada por gastar un poco más. Al estudiar esta opción, nos encajaba perfectamente para pasar 2 meses allí después de Camboya, y volver a Tailandia justo para pasar un mes con nuestros amigos en agosto. La idea tardó solo unos minutos en ser una clara opción, y ese mismo día, al llegar al hostal en la frontera, empezamos a mirar vuelos para comprar la mejor opción. Que gran decisión! Nos encantó todo lo que vivimos esos dos meses en Indonesia!! Es lo que tiene viajar sin rumbo fijo.

  • Aprender Bahasa Indonesio para hacer autostop por Java. Y acabar pudiendo conversar (un poquito) con gente que no habla ni papa de inglés! Sabemos mas Bahasa Indonesio que francés 🙂
  • 1350km en autostop para cruzar java únicamente con ese medio de transporte
  • Algún día en Indonesia, gracias al autostop y al Couchsurfing, gastamos 0 euros! La gente nos invitaba a todo y se negaban a que pagáramos la gran mayoría de las veces. ¡Viajar nos es caro!

  • La casa Mayogo, en Yogyakarta, llena de gente a todas horas y un hervidero de actividad. Nos alojamos con Siti y su familia durante una semana, y allí conocimos a Alison, mamá soltera de Nico, y una gran inspiración de persona!

  • Que te crees super aventurero por lo que estas haciendo, y entonces conoces a una pareja de rumanos viviendo en Yakarta, sin un duro, y te cuentan como llegaron hasta Papua como si nada y acabaron compartiendo varios días con una tribu en medio de la selva, y no tienen blog donde lo cuentan!
  • Los cuartos de baño indonesios…

  • Sentirnos famosos al ser acosados por gente indonesia queriendo fotos con nosotros. Aunque muchas veces acabamos haciendo la foto con nuestra cámara y ellos nunca tenían copia…
  • Salir de fiesta en Yogya a una disco y encontrarnos con unas cantantes en el escenario vestidas de cuero y minishorts… ¿esta gente no era musulmana?

  • La experiencia en el volcán Kawah Ijen… Sin palabras
  • El autostop para llegar al Kawah Ijen… las dos chicas europeas que nos odiaron a muerte porque ellas pagaron 100$ cada una y nosotros 0.
  • La experiencia en Padang Padang, en Bali, isla famosa mundialmente, y con turistas debajo de las piedras. Vimos poca gente local, pero al menos disfrutamos de la experiencia en lugar de salir escopeteados de allí. Hombre, la idea era estar dos o tres días para ver a David y luego irnos a visitar Lombok, y al final nos quedamos 12 días y dejamos Lombok para el siguiente viaje, con eso te lo digo todo.
  • El atracon de comida en el buffet libre del Sky Garden en Kuta. Dolor de tripa incluido esa noche.

  • Las 66 GB de fotografías y mas de 8700 archivos. El día que les metamos mano nos va a dar un soponcio…

ByR

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4 comentarios en “Cosas divertidas y especiales de nuestro viaje por el Sudeste Asiático

  1. me encanto leer este blog, felicitarlos por el viaje que han realizado. son unos genios!!! yo quiero hacerles algunas preguntas ya que voy con un aéreo económico a mediados de mayo desde buenos aires a Tokio y de ahi quiero sacar vuelo a Bangkok, e ir a conocer Tailandia en 10 o 12 dias, que recorrido me recomiendan para ese corto tiempo. gracias.

    • Hola Olga! Qué alegría que te guste nuestro blog, muchas gracias por seguirnos! En cuanto a tu pregunta sobre Tailandia, en nuestra opinión, para los días que quieres ir, te proponemos lo siguiente: Visitar durante un par de días o quizá tres la ciudad de Bangkok, y después elijas entre:
      – Ir al norte si te apetece más una experiencia cultural, de templos y ciudades interesante. Visitar Chiang Mai, Pai, Chiang Rai…
      – Ir al sur si te apetece más ver playas paradisíacas y tomar el sol. Tienes las islas del golfo de Tailandia (Koh Tao, Koh Samui y Koh Phangan) y la zona de Phuket y Krabi (y muchos más sitios que seguro son preciosos).
      Hemos escrito una guía para moverse por Tailandia que puede ayudarte.
      Si quieres que te ayudemos con cualquier otra cosa, no dudes en preguntar, estaremos encantados!
      Un saludo!!
      Berta y Rober

  2. Enhorabuena por vuestro viaje! Como residente en Indonesia, me ha hecho gracia el tema de los baños, que os pidan fotos…te acabas acostumbrando. La gente de este país es espectacular. A seguir viajando y mucha suerte en vuestra nueva etapa en Nueva Zelanda!
    Bilbotik Urrun

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