Kepler Track: Uno de los Great Walks de Nueva Zelanda. Parte 1

28 al 30 de Noviembre de 2015

Mapa del recorrido

Perfil del recorrido

Antes de llegar a Nueva Zelanda ya habíamos visto que las posibilidades de hacer rutas por montaña eran infinitas. Además, estaban los recorridos estrella del trekking, los 7 Great Walks. Pero tenían las dos caras de la moneda: por un lado sus recorridos eran preciosos. Rutas como el Milford Track serpenteaba los fiordos de la zona acabando en la puerta de salida al mar. Bosques y ríos dominaban el paisaje y sus senderos colgados hacían todo un atractivo para el senderista. Sin embargo, el hecho de que estos recorridos estén tan explotados y sean tan populares, hace que se llegue a un punto donde la masificación llega a ser un problema. Los precios de los refugios en algunos de los Great Walks son desorbitados, hasta el punto de llegar a pagar 54 $ por tan solo una plaza en el refugio sin cena ni desayuno.

Lago Te Anau

Muchas eran nuestras dudas a la hora de si hacer uno de los Great Walks al completo o no. Ya habíamos recorrido parte del Routeburn, Abel Tasman o Tongariro en el día, sin la necesidad de tener que pagar los refugios. Pero llegados a este punto del viaje, donde habíamos trabajado duramente a lo largo de 9 meses, finalmente nos decidimos a realizar el Kepler Track: una ruta circular de 60km que se recorría en tres días. Tras navegar por Milford Sound y disfrutar de la excursión por Key Summit, le poníamos la guinda del pastel a nuestro viaje disfrutando de lo que tanto nos gusta, la montaña.

En la entrada al parque e inicio del recorrido

Día 1: Te Anau – Luxmore Hut (19,3km / 800m desnivel / 7h 45min)

Con un cielo bastante cubierto y el arco iris presidiendo el lago Te Anau, empezamos a andar. Un sendero al borde del agua nos hacía sentir la humedad que envolvía el ambiente y las nubes, que cada vez que las mirábamos amenazaban con lluvia, se movían por las montañas como el agua serpentea las rocas de un río. A pesar del mal tiempo no perdimos la esperanza, y tras andar los 5,5km que separan Te Anau de la entrada al trekking, nos refugiamos en un techado huyendo de la lluvia. Estuvimos media hora esperando a que dejara de llover, y viendo con rabia que no cesaba, aprovechamos cuando menos llovía para empezar, ahora si, el inicio de un camino mágico.

Saliendo del hostal con la esperanza de que saliera el sol

Rodeando el lago Te Anau

El tiempo no mejora, sino que empeora

A los pájaros no les importa que llueva

La lluvia cesa y nos adentramos en el bosque

Han sido muchas excursiones las que hemos hecho por Nueva Zelanda y sin embargo, ningún bosque del país ha dejado de sorprendernos. A cada paso que damos, sentimos como las hojas de los árboles se hunden bajo nuestros pies mientras las nubes se apiadan de nosotros dándonos una tregua. La lluvia de estos días ha hecho revivir los helechos y un verde intenso nos envuelve por momentos.

El sol viene y se va

Un bosque encantado

Pasamos por paredes de caliza y el canto de los pájaros se ve atenuado por la vuelta del mal tiempo. El sonido del agua revotando en el chubasquero de la mochila cada vez es más intenso, la temperatura baja un par de grados y el bosque va desapareciendo. Estamos a casi 1000 metros de altura y el paisaje cambia por completo. Una estepa con tonos cálidos nos envuelve. Amarillo, naranja, algo de verde y el azul del cielo en el horizonte. Andamos con un poco de más ritmo, pues queremos llegar ya al refugio y dejar de mojarnos, pero en ese momento, las nubes nos dan un respiro, se abre, vemos el color azul cielo y llegamos a Luxmore Hut.

Pasando por bajo de paredes cálcareas

Llueve…

Tan solo nos quedan 45 minutos para llegar al refugio

Dejamos el bosque atrás y el cielo parece que quiere dar una tregua

Conforme avanzamos el sol empieza a aparecer de nuevo

Vistas desde el refugio

Emplazado con vistas al lago Te Anau, el lugar es precioso. El tiempo cambia continuamente. A mitad tarde, y después de cenar, la lluvia se convierte en nieve dejando la terraza del refugio con tonos blanquecinos. La gente intenta conseguir un hueco en el tendedero; decenas de guantes, camisetas y calcetines descansan sobre el hilo que está a escasos metros de la estufa. A pesar de que el invierno ya lo hemos dejado atrás, hace frío. En cotas altas parece que la nieve ha venido a quedarse y con ese pensamiento nos vamos  a la cama con la ilusión de empezar la siguiente jornada del trekking, una de las más espectaculares por las vistas que ofrece.

Llegamos al refugio con las nubes a ambos lados

Vistas del comedor

Secando la ropa en la estufa

Nos vamos a dormir deseando empezar la etapa siguiente

Continuará… —-> Parte II

RyB

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s