Three Passes Trekking (Everest) / Parte 1: Salleri – Lukla

Del 15 al 20 de Octubre de 2016

SALLERI – LUKLA (4 días / 2865m+ / 2465m- / 39,6km)

A las cuatro de la mañana suena el despertador. Ayer nos acostamos muy tarde organizando todo el material del trekking y nuestros cuerpos se empiezan a quejar al ver la luz que ilumina nuestra habitación. Un taxista nos está esperando en la puerta del hotel para llevarnos al lugar desde donde sale nuestro jeep; nos montamos y en unos veinte minutos llegamos al punto de partida de nuestra ruta. Allí estamos los cuatro plantados, con nuestras mochilas, en mitad de un caos que empieza a alterarse a medida que el día va amaneciendo.

Esperando al jeep a las cinco de la mañana

Salimos de Katmandú con más puntualidad de la esperada y las calles asfaltadas se ven interrumpidas por otras con baches de medio palmo. Un firme lleno de tierra invita a cerrar las ventanas para que el vehículo no se llene de polvo. Hace pocos días que el monzón ha terminado y algunos tramos de pista están completamente interrumpidos por montones de arena, piedras y barro. Lo que al principio es medio divertido, se convierte en un auténtico infierno  donde se suman varios factores: miedo, viaje muy largo, incomodidad (vamos los cuatro en una fila de asientos supuestamente para tres personas)… A pesar de todos los inconvenientes, vamos viendo pasar los segundos, los minutos e incluso las horas en el reloj.

Este trozo de pista era una maravilla comparándolo con lo que se nos venía por delante

Media hora antes de llegar a Salleri, el pueblo desde donde vamos a empezar el trekking, el perfil de la carretera baja rápidamente casi hasta el fondo del valle. La pista es tan estrecha como el ancho del jeep y está llena de agua y barro. Como si se tratara de una montaña rusa en la feria, empezamos a notar que el coche va de izquierda a derecha y nosotros saltamos en nuestros asientos debido a los baches. El silencio se apodera del ambiente; un mínimo error del conductor acabaría con la vida de 12 personas. Por suerte, no caemos barranco abajo y tras 11 horas llegamos a Salleri; lo peor ya había pasado.

Podemos sonreir, estamos a salvo

Con mucha más calma que el día anterior nos levantamos y bajamos a desayunar. El cuerpo se queja por todos lados debido al viaje de ayer. Además, las camas donde hemos dormido eran más duras que una piedra, y esto no ha ayudado a descansar al 100%. A pesar de todo, con una sonrisa de oreja a oreja, iniciamos el trekking que tanto tiempo llevábamos planeando. Las sensaciones con las mochilas son buenas a pesar de cargar con todo el arsenal de barritas que llevamos para todo el trekking. Poco a poco dejamos el pueblo atrás y a lo lejos divisamos nuestro siguiente objetivo: Paphlu. No sabíamos que este lugar estaba tan cerca del inicio (ni que tenía aeropuerto) y una vez por allí, nos pasamos a preguntar por los precios de las avionetas pensando ya en la vuelta. Bastante irónico preguntar por cómo volver si aún no habíamos ni empezado, pero es que en la última bajada con el jeep pasamos mucho miedo.

Una de las calles de Salleri

Gran parte del sendero compartía tramos de pista por donde en su día, pasaban los jeeps

Gran parte del sendero compartía tramos de pista por donde, en su día, pasaron los jeeps

El día va siendo muy ameno y nuestros sentidos se centran en observar, entender y aprender de la vida local. La gente de estos lugares no vive del turista como en los pueblos de arriba, y se nota bastante a la hora de negociar los precios así como los servicios que ofrecen los lodges.

Casas típicas de la zona

Casas típicas de la zona

Toda la familia labrando el campo

Toda la familia labrando el campo

Primeros animales de carga que vemos en el trekking

Primeros animales de carga que vemos en el trekking

En cinco horas llegamos a Ringmu, el pueblo donde teníamos previsto parar a dormir y punto donde se une el sendero que viene desde Jiri. Una pequeña plaza presidida por una estupa vigila los albergues del pueblo y las banderas de rezo se mueven con el viento esparciendo oraciones en el aire.

Estupa en Ringmu con sus banderas de oración

Estupa en Ringmu con sus banderas de oración

Tras un desayuno copioso y agradable al sol de la mañana nepalí, iniciamos el segundo día. Algunos se empiezan a quejar de unas pequeñas agujetas en todo el cuerpo que irán ‘in crescendo’ a lo largo de los siguientes días. No tenemos muy claro hasta donde llegaremos hoy; vamos con un plan inicial, pero abierto a cualquier cambio.

La jornada empieza durilla: casi 400 metros de subida hasta un collado a tres mil metros, que nos lleva a la puerta de entrada de un nuevo valle y a una larguísima bajada. Atravesamos Taksindu, el pueblo principal del área donde hay escuelas, tiendas, bastante población y edificios muy bien construidos y conservados.  Mientras pasamos por al lado de las casas, empezamos a intuir que dicho orden se puede deber a la reconstrucción después del terrible terremoto que asoló la zona en 2015. A pesar del poco tiempo que ha pasado, no vemos muchas casas derruidas ni negocios abandonados. Definitivamente, estamos frente a uno de los pueblos más bonitos y auténticos que habíamos visto hasta ahora en el trekking.

Desayunando en la terraza del lodge

Desayunando en la terraza del lodge

De Ringmu venimos, hacia Nunthala vamos

De Ringmu venimos, hacia Nunthala vamos

Taksindu village

Taksindu village

La alegría se va viendo mermada a medida que vamos bajando los miles de escalones que forman el camino. Casi 1200 metros de desnivel negativo hasta Nunthala, lugar donde teníamos pensado una posible parada para pasar la noche. Tras media hora debatiendo si seguir o no y viendo que aún era pronto para finalizar la etapa, animamos a Choco y Maca a continuar un poco más. El poco más se convirtió en casi dos horas y media de camino hasta Jubhing, donde encontramos un pueblo sin apenas servicios. A pesar de lo cansados que estábamos agradecimos llegar hasta aquí. Bajo un chorro proveniente del río nos dimos una ducha bien merecida.

Un pueblo perdido en mitad de la ruta

Un pueblo perdido en mitad de la ruta

Dos días para llegar a Lukla y aún lo veíamos muy lejano… El hecho de no querer volar hasta allí se justificaba en dos sentidos: uno era ahorrarnos los 150$ por persona que valía el vuelo y otro era por conocer las zonas más bajas. Además añadíamos la ventaja de ir poniéndonos en forma poco a poco y poder pasar un par de collados de tres mil metros.

El recorrido seguía siendo tedioso en algunas partes por el sube baja constante y aún sabiéndolo, afrontamos el tercer día con ganas. Los desniveles se cambiaron los papeles y lo que el día anterior habíamos bajado, hoy nos tocaba subirlo. De Jubhing subimos hasta un collado en Karikhola, y tras una media ladera bastante larga, iniciamos una subida con mucha pendiente hasta Bupsa. Empezamos a cruzarnos con caravanas de caballos que iban abasteciendo los diferentes pueblos de la zona, siendo Lukla el destino final de muchas de las mercancías. Botellas de gas, sacos de verduras, bidones de combustible, comida… todo un ajetreo en medio de la montaña donde los animales eran los dueños del camino.

Sherpas porteando mucha carga sobre sus cabezas

Sherpas porteando mucha carga sobre sus cabezas

Aún queda tiempo así que seguimos un poco más

Una vez más hicimos caso omiso de nuestro planning y al llegar a Bupsa, seguimos camino hasta el siguiente collado. En todas las guías habíamos leído que el camino que empezaba en las zonas bajas era un rompe-piernas: mucho desnivel positivo y negativo en pocos días y con algunas jornadas de distancia moderada. Llevábamos treinta kilómetros en tres días y las piernas se sentían agotadas. Con niebla y bastante humedad, llegamos a un lodge llevado por una mujer bastante seria; o al menos eso reflejaba la expresión de su cara. Tras negociarle el precio y ver la hora que era, decidimos que había sido suficiente por hoy. Nos acomodamos en el comedor, y con unas tazas de té caliente, descansamos y empezamos a alegrarnos por estar donde estábamos. Tan sólo faltaba un día para llegar a Lukla, la puerta de entrada al valle de Solu Khumbu.

A punto de llegar al final de la jornada de hoy en Karila Pass

A punto de llegar al final de la jornada de hoy en Karila Pass

Y por fin llegó el día. ¡Y qué día! Salimos desde Karila Pass, lugar donde dormimos, y nos vamos guiando con el sonido de las avionetas que van pasando por el centro del valle. El camino no cesa y los escalones se interponen en nuestros pasos. La distancia a recorrer no es mucho más que los días anteriores, pero los enormes escalones, junto a los 700 metros de desnivel positivo y negativo, nos hacen tardar más de lo previsto en llegar a nuestro destino. Caminamos y caminamos y tan solo pensamos en el merecido descanso que vamos a tener al día siguiente.

Bonitas tomas para empezar a andar

Bonitas tomas para empezar a andar

Todo esto tenemos por delante. El pueblo que asoma por la derecha es Lukla

Todo esto tenemos por delante. El pueblo que asoma por la derecha es Lukla

Y el valle se nos va quedando atrás

Y el valle se nos va quedando atrás

Cruzamos más de un puente típico de la zona, con gruesos cables de acero que lo sustentan. Al ver que aguanta a decenas de burros, no ponemos en duda su robustez ante cualquier peso que se le ponga. Lugares de rezo, estupas, chortens… Se nota dónde estamos y lo cerca que tenemos nuestro destino. Tras ocho horas llegamos a la tan ansiada Lukla. Encontramos un hostal donde los dueños son una familia encantadora y nos acomodamos contentos de lo conseguido.

Burros con cargas de gas cruzando el puente

Rezos budistas que siempre dejaremos a nuestra derecha por respeto a su religión

Rezos budistas que siempre dejaremos a nuestra derecha por respeto a su religión

Habían pasado cuatro días de trekking y seguíamos los cuatro en pie dispuestos a disfrutar de las grandes montañas del Himalaya.  El verdadero camino a las montañas lo teníamos delante.

En el comedor del lodge en Lukla. ¡El merecido descanso ha llegado!

En el comedor del lodge en Lukla. ¡El merecido descanso ha llegado!

Tabla con desniveles y tiempos por día

Continúa leyendo nuestro trekking —-> Parte 2: Lukla – Lumgden

RyB

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s